La transferencia de grasa autóloga es cada vez más utilizada en el rejuvenecimiento periorbitario y facial, así como en la reconstrucción estructural debido a las ventajas de la grasa más que otros rellenos e implantes.
Hoy en día utilizamos la técnica para la región facial con fines tanto reconstructivos como estéticos.
El uso de tejido graso tiene la ventaja sobre otros de ser un material autólogo (relativo a un tejido o estructura que deriva del mismo individuo.) y no sufrir por tanto fenómenos inmunitarios.
La grasa se obtiene mediante liposucción o lipoaspiración con mínimo trauma, ya sea de la región abdominal, región interna de las rodillas, etc, para ser luego inyectado en otra parte del cuerpo.
De a cuerdo a lo que queremos lograr sea beneficio estético o reconstructivo se pueden requerir más de una intervención. Ésta suele ser necesaria cuando el paciente solicita más volumen, para restituir la grasa reabsorbida, o cuando se coloca poco volumen en varias sesiones para tener un periodo mas corto de recuperación.
En el periodo actual, en el que estamos viendo el importante papel de la biología molecular y de la ingeniería de tejidos han permitido el refinamiento de las técnicas tanto en cuanto a obtención como a transferencia. Logrando mayor supervivencia del tejido implantado.
En términos generales, los factores de crecimiento plaquetarios van a ejercer su función de “reingeniería” de tejidos en cualquiera de los tipos de envejecimiento facial.
Para entender el motivo por el cual los factores de crecimiento plaquetarios son importantes en el tratamiento del envejecimiento debemos recordar que pasa ante una injuria tisular:
Después de agregarse y activarse las plaquetas se liberan nuevos factores agregantes, que, junto con la fase plasmática de la coagulación, van a originar la formación de trombina y posteriormente la sustitución del fibrinógeno soluble por la red de fibrina. En los gránulos α liberados por las plaquetas se van a encontrar una serie de GFs que ya han sido descubiertos y seguramente alguno más que todavía es desconocido.
La aplicación a la paciente, tradicionalmente se realizaba previa aplicación de anestesia tópica. La técnica más utilizada es la mesoterapia, conocida como micropápula.
Dentro de las indicaciones que le damos al paciente figura la suspensión de antiinflamatorios ejemplo aspirina 7 días antes y la no ingesta de grasas y lácteos 4 hs antes.
Las contraindicaciones al método pueden ser las enfermedades de la membrana plaquetaria y la existencia de tumores subyacentes en el área a aplicar. La frecuencia de aplicación varía según el envejecimiento, puede variar desde 15 días hasta cada 3 o 4 meses.